Crisis Nerviosa

Todo Sobre la Crisis Nerviosa


¿Qué es una crisis nerviosa?

Crisis Nerviosa

Cuando hablamos de crisis nerviosa se hace alusión a la respuesta que una persona tiene ante una situación estresante que altera la normalidad de su vida y que no está relacionada con la presencia de trastornos mentales.

No es un término médico, en general se utiliza para describir episodios donde hay una alteración de la normalidad que impiden hacer la vida diaria cotidiana. Las crisis nerviosas están asociada a situaciones de estrés.

Suelen confundirse como crisis de ansiedad o crisis de pánico que si son términos médicos o enfermedades que tienen criterios de diagnóstico y tratamiento específico.

Hay 3 factores que se conjugan para conformar un cuadro de crisis nerviosa:

  • Aspectos de personalidad del individuo y de cómo afronta las situaciones de presión o estrés.
  • Se ha visto cierto grado de predisposición genética en el desarrollo de crisis de origen emocional, nerviosas, de ansiedad y crisis de pánico.
  • Siempre hay un evento o situación externa que desencadena

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Síntomas de una crisis nerviosa

Los síntomas varían de intensidad y tipo de persona a otra.

  1. Se puede presentar como ansiedad, desesperación y/o depresión. Puede haber sentimientos de incapacidad para realizar tareas o incluso continuar con la vida.
  2. Puede presentarse sensación de miedo, pánico, irritabilidad o rabia.
  3. Aislamiento: La persona tiende a aislarse, no consigue encontrar placer en actividades que antes disfrutaba realizar.
  4. Puede haber pérdida de libido.
  5. Hay dificultad para la concentración en actividades cotidianas o recordar eventos sencillos en el día.
  6. Tendencia a evitar situaciones sociales, cancelando citas y reuniones. La pérdida de motivación es notoria, tanto para actividades propias como la participación en eventos sociales, llegando a presentar dificultad para tolerar y establecer contacto con otras personas.
  7. Cambios del patrón del sueño, con inversión del ciclo del sueño, durmiendo de día y estando despierto de noche, o bien mucha somnolencia o por el contrario presentar insomnio. Experimentan muchas pesadillas y sueño entrecortado.
  8. Hay cambios de hábitos, con frecuencia mala alimentación e higiene personal. Tienden a moverse y hablar lentamente.

Los síntomas físicos que pueden presentarse en las crisis nerviosas al igual que en crisis de ansiedad o de pánico.

  1. Lo más común son síntomas generales como el cansancio, la pérdida del apetito y de la libido.
  2. La somatización de problemas de índole emocional se expresa frecuentemente con muchos síntomas digestivos, como náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, ardor estomacal, acidez, gases y distención abdominal.
  3. Se presentan síntomas cardiovasculares como hipertensión, palpitaciones y dolor en el pecho.
  4. Se puede ver con frecuencia temblores, sudoración profusa y dolores musculares o articulares sin poder definir un origen preciso.
  5. La crisis nerviosa puede alterar el sistema inmune haciendo más susceptible a cuadros respiratorios virales, como los resfriados y gripe
  6. Se activan procesos crónicos ya existentes como migrañas, dermatitis por contacto o eczemas alérgicos, síndrome de intestino irritable, asma, entre otros.

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Causas de una crisis nerviosa

Siempre se detecta algún desencadenante o causa externa de las crisis nerviosas, podemos mencionar situaciones específicas muy estresantes:

  1. Desempleo
  2. Duelo por pérdidas o muerte de familiar cercano.
  3. Divorcios o pérdidas de pareja o relaciones.
  4. Desengaños amorosos.
  5. Eventos traumáticos por lo general violentos.
  6. Persona que han sufrido de abusos sexuales.
  7. Diagnósticos médicos desoladores o muy severos.
  8. En muchos casos es frecuente conseguir una historia familiar de eventos similares de crisis nerviosas.
  9. Igualmente ocurre más en personas muy solitarias que tienen a estar en aislamiento o con poco contacto social.

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Consecuencias de una crisis nerviosa

Hay muchos de crisis nerviosas aisladas que pueden resolverse espontáneamente o con ayuda profesional y al eliminar la causa que las originó, nunca más se presentan. Estos casos no revisten mayores problemas ni traen consecuencias.

En casos de crisis nerviosas recurrentes, se ha observado una relación con algunas patologías médicas, como la depresión clínica, crisis de pánico, bipolaridad, desórdenes de identidad disociativa y otras patologías psiquiátricas.

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Tratamiento para una crisis nerviosa

El tratamiento se basa en identificar la causa y combatirla. Es aconsejable que si la crisis nerviosa es severa o recurrente se acude a un profesional para realizar terapias cognitivas o conducta orientadas a controlar la forma de afrontar problemas. Procurar evitar las situaciones conflictivas y de estrés.

En casos específicos se necesitará la consulta del médico para indicar algún fármaco antidepresivos o ansiolítico.

Otros medidas generales son muy recomendadas en personas con crisis nerviosas:

  1. Ejercicio físico regular, al menos 20 minutos de mayor intensidad.
  2. Terapias de relajación y/o meditación, con control de la respiración como el Yoga y el tai chi.
  3. Dedicar tiempo diario a algún hobby o pasatiempo.
  4. Mejorar hábitos de alimentación y sueño.
  5. Unirse a grupos de apoyo u otro tipo de sociedades o asociaciones que permita la interacción frecuente con otras personas.
  6. Evitar el exceso de café, alcohol o cigarrillo.
  7. Evitar las drogas ilícitas o la auto-medicación.

Referencias

  • Huizen J. What are the signs of a nervous breakdown?. In: Medical newstoday. Disponible en:

https://www.medicalnewstoday.com/articles/321018.php.

  • Sierra JC, Ortega V e Ihab Z. Ansiedad, angustia y estrés: tres conceptos a diferencias. Revista Mal-estar e subjetividade.2003; 3(1): 10-59. Disponible en:

https://www.redalyc.org/pdf/271/27130102.pdf.