Crisis Conversiva

Todo Sobre la Crisis Conversiva

Es probable que hayas conocido a una persona que sufrió algún tipo de parálisis, perdió la visión de manera temporal o fue incapaz de articular palabras por un tiempo, tal vez tú mismo padeciste cierto problema para caminar o con el equilibrio, pero sin que hubiera alguna explicación de lo sucedido. Todo esto pudo haber sido una crisis conversiva. ¿Quieres conocer más al respecto? ¡Quédate con nosotros!

Crisis Conversiva

¿Qué es una crisis conversiva?

La crisis conversiva se refiere a una afección psicológica que será difícil de diagnosticar. Esta va a caracterizarse por la presencia de alteraciones en tus capacidades motoras y sensoriales, lo que puede confundirse con un daño a nivel neurológico. Sin embargo, no puede explicarse de forma integral por medio de una enfermedad física o psiquiátrica.

Esta crisis es parte de los distintos trastornos somatomorfos que pueden afectarte, como el trastorno de somatización, del dolor somatomorfo, hipocondría, entre otros.

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Síntomas de una crisis conversiva

Los síntomas más frecuentes que puedes presentar durante este tipo de crisis son los desmayos, la sensación de entumecimiento, parestesias (hormigueo), mareos, vértigos, pérdida del equilibrio, sobre todo cuando caminas y debilidad generalizada. También pueden aparecer manifestaciones clínicas que afecten tu funcionamiento físico, limitándote así a las actividades diarias.  Entre ellas tenemos:

  • Parálisis de un miembro o en otros casos una parálisis generalizada.
  • Es posible que presentes dificultad para iniciar y mantener el habla.
  • Ceguera con ausencia de alguna enfermedad que explique dicha afección ocular.

Generalmente, los síntomas relacionados con las crisis conversivas te afectan de manera brusca y repentina. Típicamente estas manifestaciones pueden ir progresando a medida que van a apareciendo, afectando tu salud cada vez más.

En pocas ocasiones estos síntomas pueden aquejarte de modo breve, sin embargo, es más probable que aparezcan de forma prolongada y repetitiva.

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Causas de una crisis conversiva

A pesar de todos los avances de la medicina, en la actualidad no existe una causa específica que explique estas crisis. Sin embargo, cada uno de los síntomas antes mencionados, están asociados a conflictos psicológicos o estrés crónico que estés padeciendo.

Generalmente, se ha relacionado la presencia de alguna afección psicobiológica en tu organismo con las crisis de conversión, entre esas alteraciones podemos mencionar:

  • Trastornos disociativos.
  • Puedes presentar alguna enfermedad física.
  • Variaciones continúas en tu personalidad.

Sin embargo, también esto puede aparecer si eres una persona sana desde el punto de vista biopsicosocial. Aunque, claro, hay una serie de factores de riesgo que aumentan las posibilidades considerablemente:

  • Estrés excesivo.
  • Traumas de tipo emocional.
  • Ser del sexo femenino.
  • Algún familiar que poseas con trastorno de conversión.
  • Experiencias de abuso (físico o sexual).

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Consecuencias de una crisis conversiva

Los síntomas comúnmente pueden afectarte en un tiempo aproximado de 7 días, sin embargo, esto se puede extender a semanas. Por lo general, las manifestaciones clínicas no son mortales, pero acarrean como consecuencia debilidad generalizada, que te puede limitar en la realización de las actividades cotidianas.

De igual forma la parálisis y los otros síntomas pueden generarte un estado de ansiedad excesiva y estrés sobre-agregado, que te traerán alteraciones en el sistema cardiovascular a largo plazo, afectando tu salud considerablemente.

Muchos de los pacientes con crisis repetitivas tienen repercusión a nivel social, afectando las relaciones interpersonales, es por eso la importancia de acudir a un especialista o a centros de ayuda.

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Tratamientos para una crisis conversiva

Uno de los pasos principales que debes cumplir en el tratamiento para las crisis conversivas, es la disminución o eliminación de cualquier acontecimiento estresante en tu vida, ya sea que estos estén en recuerdos del pasado o en la actualidad. La hipnosis es una de las opciones para ayudarte a controlar esos efectos del estrés.

Es esencial que consigas en tu médico una confianza mutua y así llevar de la mejor forma la relación médico-paciente. Generalmente se trata de un sistema cooperativo que va a involucrar un psiquiatra y un médico de otra especialidad, que puede ser un neurólogo o un internista.

Es importante que se trate cualquier enfermedad física presente en tu cuerpo y posteriormente tratar cualquier trastorno psiquiátrico coexistente. La utilización de la psicoterapia, con la aplicación de la terapia cognitiva-conductual, ha sido muy eficaz en diferentes pacientes.

Fuentes externas: