Crisis Personal

Todo Sobre la Crisis Personal

La presencia de cambios permanentes en nuestra vida puede llevarnos a sufrir crisis personales, esto traerá conflictos que nos exigirán tomar distintas decisiones que quizás en otras circunstancias no le hubiésemos dado importancia. ¿Quieres saber más sobre este tema? Entonces estás en el lugar indicado. ¡Quédate con nosotros!

Crisis Personal

¿Qué es una crisis personal?

Cuando hablamos de una crisis personal, nos referimos a la decadencia de las habilidades que posee el ser humano para afrontar las distintas situaciones cotidianas, que se le presenten en una época determinada. Cuando se está en presencia de esta alteración, la persona siente que ya no puede avanzar más y su estado de ánimo disminuye considerablemente.

Durante este periodo muchos de tus hábitos se desequilibran y las estrategias para afrontar lo desconocido disminuyen. Todo esto implica la presencia constante de incertidumbre, junto con la sensación de pérdida de control. Muchos consideran las crisis personales como una oportunidad para salir adelante, fortalecer tu espíritu y demostrarte que si puedes.

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Síntomas una crisis personal

Si estás pasando por una crisis personal, es común que al inicio percibas un aumento progresivo de tensión y estrés que puede generarte irritabilidad e impotencia. Quizás, muchas veces niegues esta situación, lo que es totalmente normal, ya que es un mecanismo de defensa ante estos problemas.

A medida que pasan los días es posible que comiences a aceptar desde un punto de vista más racional lo que está aconteciendo, predominado así el miedo y el desconcierto. Sin embargo, muchos individuos saben afrontar la situación y logran superar la crisis, por lo contrario, si no es así pueden generarse distintos trastornos como:

  • Trastorno adaptativo con ansiedad.
  • Trastorno adaptativo con estado de ánimo depresivo.
  • Trastorno adaptativo mixto.

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Causas una crisis personal

A lo largo de toda tu existencia existirán momentos con una gran estabilidad emocional, sin embardo, estos pueden ser interrumpidos por un hecho que desestabiliza todo ese equilibrio que predominaba en tu vida. Entre las vivencias más comunes que generan una crisis personal, están:

  • Cambios inesperados en tu vida.
  • Llevar una vida llena de ansiedad y estrés.
  • Fallecimiento de un familiar o amigo.
  • Separaciones o divorcios en la familia.
  • Despido del lugar de trabajo.
  • Situaciones donde haya maltrato de todo tipo.
  • Vivencias de situaciones relacionadas con un desastre natural.

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Consecuencias de una crisis personal

Una crisis personal puede enfrentarse de distintas formas, todo va a depender de tu disposición y tu compromiso para salir adelante. Hay personas que tardan un poco más que otras para superar este tipo de situaciones, sin embargo, es normal que durante este proceso pases por distintos problemas que te afecten desde el punto de vista físico y mental.

Este tipo de crisis, sin ninguna duda, pondrá a prueba tu capacidad de resistencia y fuerza de voluntad. Puedes pensar en el futuro, afrontar los acontecimientos y salir fortalecido o por el contrario hundirte, trayendo como consecuencia más depresión y confusión.  

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¿Cómo superar una crisis personal?

Las crisis personales no son consideradas un trastorno, sin embargo, ante las dificultades es importante pedir ayuda. Para todas las personas que pasan por este tipo de situaciones la terapia estará dirigida a que el individuo acepte cada uno de los acontecimientos y de esta manera active sus habilidades y estrategias para hacer frente a las demandas.

Muchas veces, una crisis de este tipo puede estar indicándote que no estas satisfecho con ciertos aspectos de tu vida y es allí donde viene la pregunta: ¿Tengo que cambiar algo? En estos casos la crisis personal crea una oportunidad para replantear tu vida y comenzar a hacer cambios importantes. Entre los objetivos principales para salir de esta dificultad tenemos:

  • Mayor confianza en sí mismo.
  • Adecuar tus expectativas ante nuevos retos.
  • Mayor autoconocimiento.
  • Aceptar las perdidas como parte de nuestra vida.
  • Salir siempre fortalecido de las peores situaciones.
  • Aceptar los distintos cambios que puedan presentarse como una parte inevitable de nuestras vidas.
  • Desarrollar habilidades y estrategias para la resolución de distintos conflictos.
  • Recordar cada experiencia por más negativa que sea.
  • Aceptar siempre la ayuda de los demás, sobre todo de familiares y amigos cercanos.

Fuentes externas: